No venimos a señalar errores.
No venimos a juzgar.
No venimos a competir.
Venimos a amar.
A servir.
A caminar juntos.
A creer que Dios todavía transforma vidas.
No se trata de un edificio.
Se trata de personas.
Se trata de comunidad.
Se trata de esperanza.
¿Quieres ser parte de esta historia?